El que come y no da, atragantado morirá.
Caridad con trompeta, no me peta.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Alábate pato que mañana te mato.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
En claustros de locos, están los más pocos.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
El que nada debe nada teme.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Errar es humano.
Agua que pasa por muchos atanores, no es de las mejores.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Aceitunas, una o dos, y si tomas muchas, válgame Dios.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
La esperanza es el pan de los pobres.
Humano es el errar y divino el perdonar.
La buena obra, ella misma se loa.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Al que Cristo se la de, San Pedro se la bendiga.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Ya los muertos no son nuestros, ni los vivos buenos amigos.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Para creer hay que querer creer
Proba varón, que primero es San Antón.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
¿Fiado?. Mal recado.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Ligero como el ave de San Lucas.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Si la catedral es grande, no tienes que santiguarte todo el día.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.