Tanto quiso el demonio a sus hijos, que les sacó los ojos.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
Es quien predica y predica, quien menos cree lo que explica.
Dios consiente, pero no siempre.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Cielo a corderos, agua a calderos.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
El que no está contra ti, está contigo.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Padre diestro, el mejor maestro.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Mala olla y buen testamento.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Si sale con barbas, San Antón y si no, la Purísima Concepción.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
El ahorro es santo porque hace milagros.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
El que es pendejo ni de dios goza.
La noche es capa de pecadores.
Primero la obligación y luego la devoción.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.