Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
pajero como tenedor de oveja.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
A buenas horas, mangas verdes
Cada villa, su maravilla.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Ayunar, o comer truchas.
A buey viejo, pasto tierno.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
La mala hierba, presto crece.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Suegra, ni de barro es buena.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Abájanse los estrados y álzanse los establos.
O Corte o cortijo.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
El vientre lleno aunque sea de heno.
De tierra de alacranes, pocos panes.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Industria, pluma y espada, si no hay estrella, no son nada.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
De buena casa, buena brasa.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.