Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
A días claros, oscuros nublados.
Cólera de amantes resurgir del amor
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Demasiado al Este es el Oeste.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Los pájaros más bellos están enjaulados
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
El arroz es el nervio de la guerra.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Asno con hambre, cardos come.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
La India "p'al" indio, como el agua "p'al pescao".
La cortesía exige reciprocidad.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Pan con pan comida de tontos.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Poco a poco hila la vieja el copo.
En aguas de extrema limpidez no puede haber peces, y hombre extremadamente exigente no puede tener compañeros.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
¡Chínchate un ojo!
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Idos y muertos, olvidados presto.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Más tarde, los cuernos serán increíblemente especiales.
Haz lo que haces.