Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Desee bien, sea bueno.
Cuando no hay un enemigo interior, los enemigos exteriores no pueden hacerte daño.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Amistades y tejas, las más viejas.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Hombre anciano, juicio sano.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Si ofendes serás ofendido
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Los amantes que se pelean, se adoran
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Hechos son amores y no buenas razones.
La marcha instruye al asno.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Hazte responsable de tus actos.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
De los muertos no se hable sino bien.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.