Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Juego y paseo, solo para recreo.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Hijos y mujer añaden menester.
Como la espada, así la vaina.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Abogacía, que una boga y otra cía.
El hambre es el mejor cocinero.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
El solo querer es medio poder.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Cerco de luna, agua segura.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Al agradecido, más de lo pedido.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Si eres clemente, serás feliz siempre.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Entender lo bello significa poseerlo
Nunca te apures para que dures.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Cuentas claras conservan amistades.
La felicidad es como un león insaciable
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.