Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Contigo, pan y cebolla.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
A la larga, lo más dulce amarga.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Enójate pero no pegues.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Los dioses ayudan al que trabaja
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Mujer que se queja, marido que peca
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
A lo que no puede ser paciencia.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
Disfruta solo los placeres del momento.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
No hay don sin din.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Boca de verdades, cien enemistades.
Un pie calzado y otro descalzo
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Dando y tomando, no cabe engaño.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Haz lo que haces.
Quien tenga tiempo que no espere
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
A la vejez, dinero y mujer.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Marido rico y necio no tiene precio.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Boda de hongos, llámala bodorrio.