Donde manda el amo se ata la burra.
Toda flor quiere ser fruto.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Buen moro, o mierda u oro.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
Lo prometido es deuda.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Buen amigo es el dinero.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
El corazón es un guía que los pies siguen
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
El corazón nunca es engañador.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
La intención es lo que vale.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Me importa un bledo.
Pies fríos, corazón caliente.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
El ceremonial es el humo de la amistad
El tiempo todo lo amansa.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Fue sin querer...queriendo.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Cuanto más tienes, más quieres.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
De lo perdido, lo que aparezca.
Más vale ruin asno que estar sin él.
La imagen de la amistad es la verdad
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Suerte, y al toro.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.