No hay amor feo ni cárcel alegre.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Las arrugas son la tumba del amor
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Ama de cura, puta segura.
El trato engendra el cariño.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Del mirar nace el desear.
A virgo perdido nunca falta marido.
Sigue los impulsos de tu corazón
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Adorar al santo por la peana.
El que bien te quiere no te engaña.
Está como aji titi.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Las penas de amor las quita el licor
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Nunca anochece donde se ama.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
El que ama el peligro, en él perece.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
La mujer rogada y la olla reposada.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
La verdadera amistad es inmortal.
Amistad que murió, nunca renació.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
A misa temprano nunca va el amo.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Mientras hay alma, hay esperanza.