En este mundo al revés, no hay amor sin interés.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Ama y te amarán, odia y te odiarán.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
A viña vieja, amo nuevo.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Dar gusto da gusto.
Quien te quiere, te aporrea.
El amor no hace hervir la olla
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Música y flores, galas de amores.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Quien mucho desea, mucho teme.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Casarás y amansarás.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Es más seguro ser temido que ser amado
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Date a deseo y olerás a poleo.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
El que a feo ama, bonito lo ve.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Al que feo ama, bonita le parece.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Cosa muy querida, presto perdida.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.