Padre diestro, el mejor maestro.
No tropieza quien no anda.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Si una nación tiene un héroe, estará salvada.
Al engaño, con engaño.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
El corazón del justo, piensa para responder.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Dama tocada, dama jugada.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Mal se juzga al caballo desde la silla
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Casa de mantener, castillo de defender.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Donde hay confianza, da asco.
La comprensión siempre llega más tarde.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Lo bien hecho bien parece.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
A tal señor, tal honor.
Nobleza obliga.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Tras la fortuna guía el favor.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
El amor vence todo.
Buena barba, de todos es honrada.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Mujer Besada mujer ganada.
Es más popular que la adelita.
Obra acabada venta aguarda.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
El canal del Manzanares pocos barcos saca a mares.
Bien vivió quien bien se escondió.