Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
En arca abierta, el justo peca.
Bien convida, quien prestó bebe.
La alegría todo mal espanta
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Joya es la fama para bien guardarla.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
El vino hace buena sangre
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
La desgracia de un loco es dar con otro.
La larga visita la alegría quita.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
Para aprender, nunca es tarde.
Noche toledana. (Irse de farra).
Estas son de mi rodada.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
El tiempo es el mejor consejero
La esperanza es el pan de los pobres.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
El trabajo no deshonra, dignifica.
A fullería, cordobesías.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Gente castellana, gente sana.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Lo que no nos une, nos mata.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Me traen por la calle de la amargura.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Agua tardera, agua maicera.
Al mal tiempo, buen paraguas.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.