El vino abre el camino.
Es una locura amar, a menos de que se ame con locura.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
De lo perdido, lo que aparezca.
Honor a quien honor merece.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
El precio se olvida, la calidad permanece.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Nunca anochece donde se ama.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
La intención es lo que vale.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
El mal ajeno no cura el mío.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
Afanar y no medrar es para desesperar.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Madrastra, madre áspera.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Caridad y amor no quieren tambor.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Aunque éstas obligado a amar a tu enemigo, no estás obligado a poner una espada en sus manos.
Reino dividido, reino perdido.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Lo que haces, encuentras.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Amor y dolor son del mismo color.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Carne a carne, amor se hace.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Escucha el silencio... que habla.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.