El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Hay que dejar ir al mundo como va
El vino es la ganzúa de la verdad.
Al loco y al aire, darles calle.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
El que muda de amo, muda de hado.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
El amor no respeta a nadie
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
A misa, no se va con prisa.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
No hay caminos para la paz, la paz es el camino.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Allega, allegador, para buen derramador.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
A bien se llega quien bien se aconseja.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Una respuesta amable mitiga la ira.
A buen santo te encomiendas.
La bondad, quien la tiene la da.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
El ignorante al ciego es semejante.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Amor con amor se paga.