Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Casa de esquina, para mi vecina.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Buena vida, padre y madre olvida.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Amor de amos, agua en cestos.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Juego y bebida, casa perdida.
Cada cosa pía por su compañía.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Amor de lejos, felices los cuatro
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Dichosos los ojos que te ven.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Ayudaté y serás ayudado.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
De bajada todos los santos ayudan
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Compañía, ni con la cobija.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
¿Quien es tu hermano?. El vecino más cercano.
Bien convida, quien prestó bebe.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Salir junto con pegado.
Dame pan y llámame perro.
Amor con casada, solo de pasada.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Hacer favores, empollar traidores.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
El amor y los celos, hermanos gemelos.