Dios da, nunca vende.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Una mentira puede matar mil verdades.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Quien hace preguntas no es tonto.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
La felicidad es como un león insaciable
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
El dueño del perro no obedece a su perro.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
El día nunca retrocede de nuevo.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.