Favorece al afligido, y serás favorecido.
Tanto ganado, tanto gastado.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Ni agradecido ni pagao.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Valentón y rufián, allá se van.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Dios nos coja confesados.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Donde hay confianza, da asco.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Putas y frailes andan a pares.
Gran mal padece quien amores atiende.
Los más completos varones, se amarran los pantalones.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Por los ojos entran los antojos.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
A brutos da el juego.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Hacer favores, empollar traidores.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Sol puesto, obrero suelto.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Campo abandonado, fuego proclamado.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Hombre osado, bien afortunado.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Gozo que no se comunica, se achica.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Amor comprado, dale por vendido.
En casa llena el loco no se apena.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Con afán ganarás pan.