Tanto ganado, tanto gastado.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
A fin de año, remienda tu paño.
Más cagado que palo de gallinero.
Llagas viejas, tarde sanan.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Hombre viejo no necesita consejo.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Nada con nada, total nada.
El que más puede, más aprieta.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
El pecado te acusa.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Contigo me entierren, que me entiendes.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
A falta de pan, buenas son tortas.
Está mal pelado el chancho.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Perejil de Mayo, perejil de todo el año.
Cortesías engendran cortesías.
Zamarra y chaquetón, iguales son.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
A secreto agravio, secreta venganza.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.