Cual el tiempo, tal el tiento.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
El hijo mal enseñado no será muy honrado.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Que aproveche como si fuera leche.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
A cautela, cautela y media.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
El uso es maestro de todo.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
El sol sale para justos y pecadores.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
La muerte en la patria es agradable.
De ninguno seas muy compañero.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
No tocar pito.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
A quien Dios ama, Dios le llama.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Real ahorrado, real ganado.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Buena madera, buen oficial espera.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.