Dios da barbas, al que no tiene quijada.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Dar de comer al diablo.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Obra bien empezada, medio acabada.
El amor encogido en poco es tenido.
La belleza entra por la boca.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Al saber lo llaman suerte.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Día vivido, día perdido.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Las mocitas de este pueblo mean todas en corrillo, menos la hija del secretario, que mea en un canastillo.
Un canasta usada ya no es bonita.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Sobre mojado, llueve.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.