Al tonto se le conoce pronto.
Dar cuenta clara con paga, es de persona honrada.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Dice San Ginés que el que tiene cara de bruto lo es.
Mejor solo que mal acompañao.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Buen lector, mal escribano.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Año de endrinas, año de espinas.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Tarea que agrada, presto se acaba.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Obra hecha, dinero espera.
Ni musa sin jarra, ni enamorado sin guitarra.
El juez que toma, presto es tomado.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Nada necesita quien tiene bastante.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
Un ruin ido, otro venido.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Haz mal y guárdate.
Hombre amañado, para todo es apañado.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Creer a pie juntillas.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
El que pueda ser libre no sea cautivo.
Hombre harto, no es comilón.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.