A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Más dañado que agua de florero.
En cada casa, un solo amo.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
No sufras por calenturas ajenas.
Las boñigas de los caballos no son higos
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Cada día tiene su refrán y su afán.
El que come y no da, atragantado morirá.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
De sabios es variar de opinión.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
A misa, no se va con prisa.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Eres de la ley del tordo, las patas flacas y el culo gordo.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
A cama pequeña, échate en medio.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Libros y años hacen al hombre sabio.
Para los desgraciados se hizo la horca.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Hay amores que matan.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.