Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Mejor prevenir que lamentar.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
A falta de olla, pan y cebolla.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Más dura será la caída.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Panadera érades antes, aunque ahora traéis guantes.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
No siempre es mejor el que más te gusta.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
No todo el que trae levita es persona principal
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
La vida es así, y el día es hoy.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
El que come solo, come como un animal.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
La necesidad hace a la vieja trotar.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
En la variedad está el gusto.
No hay más araña que la que teje.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
No apuntes, a menos que vayas a disparar.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Cada perro, con su hueso.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
La luz de alante es la que alumbra.
Aunque los dos son de barro, no el lo mismo bacín que jarro.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Cuanto se deja de dormir, tanto se acrecienta en vivir.
Gastar poco y comer bien, no puede ser.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Reniego de plática que acaban en daca.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.