Dame pan y llámame perro.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
El que más mira menos ve.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Una y no más Santo Tomás.
Vecinas porque les digo las mentiras.
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Mayo frío, año de mucho frío.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Cerrado a cal y canto.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
No te vallas a morder la lengua.
Caldera observada no hierve jamás.
Caracoles de Abril para mí, los de Mayo para mi hermano y los de Junio para ninguno.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Al pan pan y al vino vino.
La necesidad agudiza el ingenio.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Las sueños, sueños son.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Inclinar la balanza.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Llegar a punto de caramelo.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
A cada cosa le llega su tiempo.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Creerse el papá de los helados.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Tiene el sartén por el mango.