Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
A la hija de tu vecino, límpiale el moco y cásala con tu hijo.
Al leñador caza, y al cazador leña.
De casi no muere nadie.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Nadie se ha pelado por pedir.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Vale más tener que no desear.
Es más fea que una noche oscura.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Entendido y anotado.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Juego mayor quita menor.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Araña muerta, visita cierta.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
En Mayo crece el tallo.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Zorra que duerme de día, de noche anduvo de cacería.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
El monte tiene ojo.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
El diablo es puerco.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
Moda y fortuna presto se mudan.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Dios no desampara a sus hijos.
El buen cirujano, corta por lo sano.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Difama, que algo queda.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.