Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
El que juega con fuego, se quema.
A barriga llena, corazón contento.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Moza dominguera no quiere lunes.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Iráse lo amado y quedará lo descolorado.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Galga salida, a liebre parida.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Pobreza, víspera de vileza.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
En ningún apostolado falta un judas.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Me dejó como la guayabera.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Casa en canto, y viña en pago.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Buena burra hemos comprado.
El que hambre tiene, con pan sueña.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.