Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
El que nada debe nada teme.
Todo el mundo nace poeta.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Refranes de viejas son sentencias.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Hacer la plancha.
Mas vale ser afilador que labrador.
Las damas al desdén , parecen bien.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Quiero ver si como ronca duerme.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
De noche madrugan los arrieros.
Vivir es morir lentamente.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
La rata avisada, no muerde carnada.
Cada palo que aguante su vela.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
No hay borracho que coma lumbre.
Después de un gustazo, un trancazo.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Olla tiznada, bien es guisada.
Iguales, como cabo de agujeta.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.