Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
El árbol que no da frutos, da leña.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Eso son otros veinte pesos.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Para ganar, forzoso es trabajar.
A quien le dan pan que no coma.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Quien te ha visto y quien te ve.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Quien duerme no coge liebre.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Estás entre la espada y la pared.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Muchos pocos hacen un mucho.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
El cantar, alegra el trabajar.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Bueno es caer para más valer.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
A mala venta, mala cuenta.
Hay que tomar el toro por las astas.