Domingo sucio, semana puerca.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Palabra de cortesano, humo vano.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Guardia viejo no cae en gancho.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Al higo por amigo
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Joya es la fama para bien guardarla.
Hacer pinitos.
Mano lavada, salud bien guardada.
El que poco tiene a poco aspira.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Entra, bebe, paga y vete.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
El comedido sale jodido.
Dulce y vino, borracho fino.
Sayo grande, tapa mucho.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Mal se conforma con el viejo la moza.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Desde pequeñito se endereza el arbolito.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.