A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Hacer del san benito gala.
Quien debe y paga, no debe nada.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Marido rico y necio no tiene precio.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Septiembre benigno, octubre florido.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
A gran arroyo, pasar postrero.
Estas más puesto que un calcetín.
Como poroto de la chaucha.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
La virtud ennoblece.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Este se mete como Juan por su casa.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Este es carne de cañón.
Amigo lejos, amigo muerto.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
Mano de santo cura como por encanto.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Mata, que Dios perdona.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
El sabio calla, el tonto otorga.
A cabo de rato, Andújar.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Según es el dinero, es el meneo.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.