Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Uñas de gato, y cara de beato.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
A cada cabeza, su seso.
Quien no llora, no mama!
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Lo prometido es deuda.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
El que tiene es el que pierde.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
No se va al cielo a caballo.
Se quedó a vestir santos.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
La cascara guarda el palo.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Como te cuidas, duras.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
A la hija muda, su madre la entiende.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Haceos miel y comeos han las moscas.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Agua en cesto se acaba presto.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Tras el vicio viene el lamento.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
La lengua no es de acero, pero corta.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Cuanto más alto se sube, más grande es la caída.