El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Fragilidad tu nombre es mujer.
El que se brinda se sobra.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
Es de sabios, cambiar de opinión.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
A la mala costumbre córtale las piernas para que no avance.
A cada cosa le llega su tiempo.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
La mujer y la gallina, pequeñina.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Con promesas no se cubre la mesa.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Agua podrida, colada y hervida.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
El hombre después que le roban, pone candado.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Estar como las putas en cuaresma.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Variante: A caballo dado no se le ve (el) colmillo.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
De una espina, nace una rosa.
En casa de los tíos ella es la tía.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Piedra que rueda, no crea moho.
Más pesado y más malsano, que la carne de marrano.
La vida mejora de hora en hora.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
De mi maíz ni un grano.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.