En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Mente sana, cuerpo sano.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Lo poco, nunca dio mucho.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
Cada altar tiene su cruz.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Ama gorda, leche poca.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Está como abeja de piedra.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
El que se enoja pierde.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Brilla por su ausencia.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Bota vacía la sed no quita.
Amor es el verdadero precio del amor.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
La mejor fraternidad es la desgracia.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
A palabras vanas, ruido de campanas.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Por su pico, se pierde el pajarico.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.