Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Por el pico, muere el grande y el chico.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
El cobarde vive, el valiente muere.
Hierba mala nunca muere.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Hoy figura, mañana sepultura.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Alegrías secretas, candela muerta.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Buey suelto, rey muerto.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Cenó carnero y amaneció muerto.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
Araña muerta, visita cierta.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Esta más grande la caja que el muerto.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.