Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Volverse humo.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
La mujer es gente en la letrina.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
La puerca tira del tapón
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Por el delito del herrero, mataron al carpintero.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Es más infeliz que una mata de habas.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Lo estancado se pudre.
Nosotros no perdemos tiempo en la vida; lo que se pierde es la vida, al perder el tiempo.
Ser un mordedor de pilares
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Perro que no anda no encuentra hueso.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Jugarse hasta la camisa.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
El miedo no anda en burro.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
A otra cosa mariposa.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Más fea que una patada en la canilla.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Puerta de villa, puerta de vida.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.