Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Por el delito del herrero, mataron al carpintero.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Es más infeliz que una mata de habas.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Echéme a dormir y espulgóme el perro, no la cabeza sino el esquero.
Es medio sorda, le decís sentate y se acuesta.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Jugarse hasta la camisa.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
El miedo no anda en burro.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
A otra cosa mariposa.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Puerta de villa, puerta de vida.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Madre es la que cría, no la que pare.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Bocado engullido, su sabor perdido.
Mal de muchos, epidemia.
El loco, por la pena es cuerdo.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
A palabras necias, bofetones.
Más da el duro que el desnudo.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
No saber de la misa la media.
Quien desparte lleva la peor parte.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.