Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
A la larga, lo más dulce amarga.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.
Después de la resaca viene la pleamar.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
De un mal nacen siete, cuando no veinte.
Nadie nace enseñado.
Aterriza que no hay tocón.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Inútil como cenicero en moto.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Ni de estopa buena camisa, ni de puta buena amiga.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Casa convidada, pobre y denostada.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
En negocios de mucho tomo, ándate con pies de plomo.
Repartió Dios, y le tocó el cielo.
No todos lloramos el mismo día.
A carne de lobo diente de perro.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
La sardina y el huevo a dedo.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
No hay plazo que llegue, ni deuda que no se pague.
La justicia de Enero es rigurosa, más llegando Febrero, ya es otra cosa.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Mal mascado y bien remojado.