Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
Las penas no matan, pero rematan.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
La mujer en el amor es como la gallina, que cuando se muere el gallo a cualquier pollo se arrima.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Quien asno nació, asno murió.
Del mal que uno huye, de ese muere.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Que cada sacristán doble por su difunto.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Más vale morir de risa que de ictericia.
El sentido de los muertos es el del final,? significando que las ceremonias fúnebres deben ser organizadas solemnemente
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
La esperanza es la última en morir.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Al rey muerto rey puesto.
Machete caído indio muerto.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Mujer enferma, mujer eterna.
Bella por natura, hasta la sepultura.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Por la boca muere el pez.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
A barba muerta, obligación cubierta.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.