Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Garrapata en lana, si no muere hoy morirá mañana.
El asno solo en la muerte halla descanso.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Mal ojo se le ve al tuerto.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
Más matan faldas que balas.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Cada cual se cuelga lo que mata.
A rey muerto, principe coronado.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Para los desgraciados se hizo la horca.
El cura, cuando muere un rico, mata un buen cochino.
Cosa muy querida, presto perdida.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
El muerto en la guerra no sacó ningún provecho.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Aire colado, a muchos ha matado.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
A la fuerza ahorcan.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
A candil muerto, todo es prieto.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
Lo que no nos une, nos mata.
Matar dos pájaros de un tiro.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
El que tonto nace, tonto muere.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.