Frailes y monjas, del dinero esponjas.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Poco y en paz, mucho se me haz.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
Esta más grande la caja que el muerto.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
La muerte todas las medidas vierte.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Una maravilla, con otra se olvida.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Una cosa rara sucedió en la muerte de mi tía: que un rato antes de morir aún vivía.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Dios aprieta pero no ahoga.
O Cesar, o mierda.
Carne en calceta, para quien la meta.
Freídle un huevo, que dos merece.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
El sexo nos hace perder la cabeza
Hombre chico, pensamientos grandes.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Cada uno es maestro en su oficio.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Plata en mano, culo en tierra.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Perro que ladra, guarda la casa.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Llenar el tarro.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
La que por la calle pasa, es mejor que la de mi casa.