Voz del pueblo, voz del cielo.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Toda demasía enfada y hastía.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Lo prometido es deuda.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Amar a todos, confiar en nadie.
A llorar al cuartito.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Se queja más que la llorona.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Consejo tardío, consejo baldío.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Si tu mujer trabaja, no tienes con que espantarla.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
El que no tiene hijos, los educa bien.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Abusar es mal usar.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Dando al diablo el hato y el garabato.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
Hijo de tigre: tigrillo.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.