Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Al higo por amigo
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Buscarle la quinta pata al gato.
Quien hace casa en la plaza, o ella es muy alta o muy baja.
Más vale media mierda que mierda entera.
En casa del herrero, asador de madero.
Al mal amor, puñaladas.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Para prosperar, madrugar.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
A cualquiera se le muere un tío.
Del odio al amor hay solo un paso.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
La mala paga , aunque sea en paja.
Noche toledana. (Irse de farra).
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
El parir y amasar siempre empezar.
A chico caudal, mala ganancia.
A buenas horas, mangas verdes
La vida da muchas vueltas.
En gran casa, gran gasto se amasa.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Cinco: por el culo te la hinco.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Las penas de amor las quita el licor
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
Ladran, pues cabalgo.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Mal huye quien a casa torna.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Llave puesta, puerta abierta.
Mucho apretar, listo aflojar.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Más raro que perro verde
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Amigo y vino deben de ser añejos.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.