El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
El que ha de ser servido, ha de ser sufrido.
A una mujer no se la debe golpear ni con una flor.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Echarle mucha crema a sus tacos
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
El arenque cuelga de sus propias agallas
El que afloja tiene de indio.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
Si falta la comida, torcida va la vida.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Quien mucho da mucho recibe.
La alegría en el alma sana se cría.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
A la fuerza, no hay razón que la venza.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Al potro que le alabe otro.
Remienda paño y pasarás año.
Obras caritativas, esas son mis misas.
A mi, mis timbres.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Grano a grano, se llena el granero.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Guay del malo y de su día malo.
Hombre viejo no necesita consejo.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
No hagas bien sin mirar a quien.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
Pan ajeno nunca es tierno.