Amigo que no da, poco me importa ya.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
Está como agua, para chocolate.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Haber muchos cocos por pelar.
Ama, perdona y olvida.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Al espantado, la sombra le basta.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
A cada cosa le llega su tiempo.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Con la muerte todo se acaba.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Lo barato cuesta caro
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Beberás y vivirás.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
No dejar títere con cabeza.
El que cree en mujer no cree en Dios.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Caldera observada no hierve jamás.