Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
pajero como tenedor de oveja.
Quien pregunta, no yerra.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Arte para lograr es el dulce hablar.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
El mirón, ¡chitón!.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Nada sabe su violín y todos los sones toca
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.