Más liso que nalga bebé.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Entre grama y terrón se siembra el buen melón.
Bien convida, quien prestó bebe.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Quien mal padece, mal parece.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
A cabo de rato, Andújar.
Calle mojada, caja cerrada.
Gente de navaja, poco trabaja.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Abrojos, abren ojos.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Guarda el melonar, te quitaré un melón si me lo das.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Dame pan y llámame perro.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Un hombre puede lo que sabe
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Comer sin vino, comer canino.
El vino es la leche de los viejos.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Maio e xuño fan un mes, que o mellor do ano é. Mayo y Junio hacen un mes, que el mejor del año es.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
No es la miel para la boca del asno.
Hombre harto, no es comilón.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Principio quieren las cosas.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.