Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Allega, allegador, para buen derramador.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
La espina, ya nace con la punta fina.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Quien boca tiene a Roma va.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
No coma cuento coma carne.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
De buen chaparrón, buen remojón.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Lobos de la misma camada.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Ni es carne, ni es pecao.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Bien o mal, junta caudal.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Boca de verdades, cien enemistades.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Buena barba, de todos es honrada.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Tiene Mayo la llave del año.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Me cortaron las piernas.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Según el sapo es la pedrada.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Mala olla y buen testamento.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Échale guindas al pavo.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Otra cosa es con guitarra
No al moco, sino donde cuelga.