Aurora rubia, o viento o lluvia.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
El pobre es un extranjero en su país.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Se las sabe por libro
Voz del pueblo, voz del cielo.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
A la hija casada sálennos yernos.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Cada cual a lo suyo.
Ni tiñe ni da color.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
No sufras por calenturas ajenas.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Caranga resucitada pica muy duro.
A caballo ajeno, espuelas propias.
Olla tiznada, bien es guisada.
Hacer algo de cayetano.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Hablar hasta por los codos.
A caracoles picantes, vino abundante.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
La morena, de azul llena.
Incauto fui, hasta que cayendo aprendí.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Escucha el silencio... que habla.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
A tres azadonadas, sacar agua.
Esto son habas contadas.