Hablar con lengua de plata.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
De todas maneras, aguaderas.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
A burra vieja, albarda nueva.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Chico pueblo, grande infierno.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
A la hija, tápala la rendija.
La hacienda, el dueño la atienda.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Escucha el viento... que inspira
Agua mansa, traidora y falsa.
Es de bien nacido ser agradecido
Mala yerba, mucho crece.
Tu hablar te hace presente.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Ingratos hacen recatados.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Yernos y nueras, en las afueras.
Escucha tu corazón... que sabe.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Intimidades, solo en las mocedades.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
La burra no era arisca pero la hicieron.
A otra cosa mariposa.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Casa convidada, pobre y denostada.
A burra nueva, cincha amarilla.