El cuchillo no conoce a su dueño.
La mujer debe estar en casa al atardecer.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Los sordos no oyen, pero componen.
La mujer rogada y la olla reposada.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Más dañado que agua de florero.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Risa liviana, cabeza vana.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
A carne de lobo diente de perro.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
En la duda, ten la lengua muda.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
No compres casa sin esquina, ni mujer que no sepa cocina.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Fue a santiguarse, y sacóse un ojo.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Quien escucha, su mal oye.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Dale con que la abuela fuma.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
La barriga llena da poca pena.
Es gusano de la misma guayaba.
La gente miedosa, es más peligrosa.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Los frailes en jubón, hombres son.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
La mala paga , aunque sea en paja.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Te paso la pala diego
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Colgar los guayos.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Ayer putas y hoy comadres.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Suegra, ni de caramelo.
A cada cañada le llega su añada.