Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
La gloria del amante es la persona amada.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Al asno lerdo, arriero loco.
Dios nos libre del hombre de un solo libro.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Esposa mojada, esposa afortunada
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
A tal puta, tal rufián.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Borracho que come miel, pobre de él!
Jodido pero contento.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Se heredan dinero y deudas
El que bien vive, harto letrado es.
El comedido sale jodido.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
La imagen de la amistad es la verdad
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Asno de dos, válgale Dios.
Nadie es profeta en su propia tierra.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.